sábado, 31 de diciembre de 2011

jueves, 29 de diciembre de 2011

Something's gonna change my world...


Las listas molan. Los seres humanos parecemos haber elaborado listas desde el comienzo de nuestra existencia y seguimos haciéndolo. Listas de la compra, listas con el equipaje; listas con las 10 mejores canciones, las 10 mejores películas o los 10 mejores polvos.

Por eso. Estas son algunas cosas que he hecho/me han ocurrido esta semana:

- La segunda parte de mi apasionante vida en un sofá ajeno.

- Un pavo de 4kg.

- La escena de la fiesta de pijamas de Grease

- Una victoria en el Tabú y una derrota en el Trivial

- Una acertada defensa del flequillo

- Un maratón de cortos españoles (constatando que en ocasiones el terror español da mucho miedo)

- Un mareo de cuidado leyendo a Michel Vinaver

- Desatascadores de tuberías con forma de folclórica, en un escaparate (es lo más que he visto últimamente)

- Una primera y aterradora experiencia con una sopa macrobiótica japonesa (básicamente, agua marrón con algas flotando) que finalmente no tuve que comerme

- Lecce es una ciudad al sur de Italia

- La primera parte de Dogville (y la promesa de la segunda)

- Carbón de azúcar

- Color grana para mis uñas

- Las galletas de una amiga (sí, las galletas que siempre intenté hacer y nunca me salieron)

- Una revisión de Pleasantville

Todavía no sé si la obsesión por las listas responde a la búsqueda de orden y control o más bien a una lucha contra el olvido. Pero tampoco es que me importe mucho en estos momentos.

Porque pasan cosas todo el tiempo. Y está bien escribirlas. Porque la incertidumbre cuesta. Y el amor. Y la locura. Pero ahí están. Aquí están.

Porque "you can't stop something that's inside you". Y porque me encanta esta película.


It calls me on and on across the universe...

domingo, 25 de diciembre de 2011

El sabor de la sangre cuando brota


Caperucita. Licantropía. Vampirismo. Bosque. Lobos. Sangre. Mmm. Sangre.
Primera incursión en la dramaturgia de Suzanne Lebeau.


Imagen en http://spectable.com

jueves, 22 de diciembre de 2011

Lo último de lo último

El enlace a mi último (no solo mío) reportaje en Pikara. Una indagación sobre las escuelas de escritura con perspectiva feminista. No son muchas. Pero están muy bien.

Recién salido del horno.

Mientras tanto, las Navidades van llegando, el cuaderno rojo vuelve a bullir y yo voy entrando en calor.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Preparando las Navidades

Un sitio que descubrí ayer y que me hizo muy feliz durante un rato: Liberespacio. Hay cuentos, libros, juegos de mesa, muñecas de trapo, libretitas, peonzas con forma de manzana, maletines que se abren y se convierten en tiendas de juguete, cuentos de dónde está Wally, cajitas misteriosas con corazones de goma dentro, calendarios, marcapáginas, marionetas, juegos de magia y cartas para escribir a los Reyes Magos. E incluso más.

También organizan actividades como cuentacuentos, talleres y conciertos.

Puede que fuera la luz, o los colores. Me trasladó a las páginas de otros cuentos, de otras Navidades.*

Por cierto, gracias a este descubrimiento hice otro. Estos días se celebra el XXXV Salón del Libro Infantil y Juvenil, lo que significan un montón de talleres, presentaciones y eventos en torno a la literatura para niñas y niños (bueno, y también para adolescentes). Participan varias editoriales, autoras, autores, asociaciones... En el Centro Cultural Galileo, hasta el próximo 14 de enero. La entrada es libre.

Feliz Navidad...


*Acabo de acordarme. Yo tenía un bastón de plástico, transparente, lleno de agua, estrellitas y purpurina roja y azul; dentro, en algún lugar, nadaba un Wally. A cosas como esta me refería.




(Imagen de http://alt1040.com/)

sábado, 17 de diciembre de 2011

Disidencias

Aunque un poco tarde, cuelgo el enlace al artículo que escribí para Pikara sobre bookcamping y su campaña de financiación:


Y por cierto, hablando de disidencias, ayer leí un bonito artículo sobre los pueblos franceses poblados por ecologistas que están poniendo en marcha cooperativas y dando servicios públicos a las comunidades, proyectos que generan plusvalía social. Al parecer no son unos pocos. El gobierno de Sarkozy, en consecuencia, se está poniendo nervioso y de tanto en tanto manda a la policía a detener y acusar a la gente nada menos que de terrorismo.

Hoy he leído otras cosas. Como por ejemplo las declaraciones de una psicóloga de no sé cuántos años que ha creado una asociación antinovatadas y habla del "desarrollo integral de los jóvenes" y cosas por el estilo.

Esta semana la desobediencia civil parece una necesidad y un orgullo. Pienso en la GUF y me pregunto si no debería hacerme yo también agroterrorista...



(Imagen del blog Barcelona IndyMedia)

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Por qué escribo

Quedaban cuatro minutos de noviembre. Y se me acabaron las palabras.

Ahora que han pasado tantos días, y tantas cosas (como hospitales, y El sur de Silvia Nanclares, y las novatadas, y Cookie, y Los miserables, y...) leo que María Zambrano hablaba de la soledad como motivo para escribir. También de la búsqueda de lo perdurable. Y de la revelación de EL SECRETO en la escritura.

Todo ello me lleva a pensar en mis años de Filosofía (con pocas ganas, la verdad). Y a admitir que es la primera vez que leo unas líneas de María Zambrano. La soledad me parece algo maravilloso, y seguramente necesario, para la escritura. Lo perdurable aparece... y desaparece, creo yo. En cuanto al secreto, o EL SECRETO, no sé si quiero entender a qué se refiere. Me suena a la palabrería metafísica de todos los filósofos y las filósofas del planeta.

Por qué escribo. Yo. A ver. Siempre que pienso en esto lo primero que me viene a la cabeza es la cuestión de la inevitabilidad. Escribo porque no puedo no hacerlo. Más allá de lo tópico que resulte, lo que esto significa es que mi cabeza no puede dejar de generar ficción, de crear personajes, acaben estos físicamente plasmados sobre una hoja de papel o no. No sé si eso tiene algo de positivo o más bien de locura: últimamente tengo la sensación de que junto con los actores y las actrices, quienes escribimos constituimos uno de los sectores de la sociedad con más riesgo de perder la cabeza.

En cualquier caso. Se me ocurre que poner los personajes sobre una hoja de papel, darles credibilidad y en definitiva alguna posibilidad de existir, puede ser una buena vía para evitar la locura. Pero este punto de vista no constituye una posición inocente; al fin y al cabo, no conozco otra forma de vida.

Qué más. También pienso a veces que escribo para dejar de pensar. Los misticismos tienen tendencia a fastidiarme. Así que cada vez creo menos en la llegada de la inspiración como visita del espíritu santo. Y más en las horas de planificar y pensar, y de garabatear en la página en blanco: al final llega. Pero cuando llega, llega; quiero decir que llega y te arrastra y sigue y sube y baja y te empuja y caes y casi sientes dolor pero después subes de nuevo y fluye y bailas sin darte cuenta y sabes que después corregirás pero no importa porque ahora escribes, sabes que tienes que escribir, llenar la página y ya está. Y después grabas, salvas el documento. Y solo entonces te das cuenta de que han pasado casi diez horas, de que estás cansada pero que el vértigo de mirar abajo era pavoroso, sí, pero también maravilloso y emocionante porque esas catorce páginas que acabas de grabar son tuyas. Y notas (insisto) lo cansada que estás, y que son casi las once de la noche y no has cenado. Pero no importa, porque eres muy feliz.

Bien. Es un momento que tiene sus riesgos. La felicidad perdura durante la noche e incluso puede que sea lo primero que sientas al día siguiente, al despertar. Como estar enamorada. El riesgo es que después, como sabes, hay que releer y corregir. El peliagudo fin del romance. Pero aún es por la mañana, remoloneas en la cama con tu texto-amante recién descubierto y sientes (sabes) que es tu momento. Hay que disfrutarlo.

Pues en algún momento, a lo largo de todas esas horas, dejaste de pensar. A eso me refería.

Por esto, entre otras cosas, escribo.


(Imagen de Kike Lafuente)

miércoles, 30 de noviembre de 2011

November ends

Quedaban cuatro minutos de noviembre. Y se me acabaron las palabras.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Savia que sangra de mi herida.



Sal fuera. Sal


(Acabo de descubrir por qué no tiré mis viejos maquillajes...)

domingo, 13 de noviembre de 2011

Oz


Emocionada y feliz.
Miles de gracias, filanderes

sábado, 12 de noviembre de 2011

lunes, 7 de noviembre de 2011

Amapolas


"¡Somos amapolas, muchas amapolas en el campo! Todas de tallo delgado, rojísimas, fragilísimas. Esforzándonos con ahínco por permanecer agarradas a tierra un minuto más, subsistentes por inercia y fervor", dice Carolina León prologando EL SUR: instrucciones de uso, el volumen de relatos de Silvia Nanclares (sobre el que volveré un día de estos).

Por eso difundo la campaña de recogida de fondos por crowdfunding de bookcamping, una iniciativa de biblioteca abierta digital y un proyecto que trata de tirar por la borda los actuales problemas de gestión de derechos. Ya hablé de ello hace unos meses. Ahora están tratando de conseguir 5.000€, a partir de aportaciones privadas, para cubrir los gastos mínimos de programación de la plataforma. En el enlace aparecen los detalles. Hasta el 12 de diciembre.



(Dicen por ahí que no es tan sencillo. Que la gestión de los derechos de autor (y de autora) es algo más complicado de lo que nos pensamos. Sin embargo, un par de cosas están claras: un dramaturgo cuyos textos sale demasiado caro montar, es un dramaturgo muerto; y un texto que en virtud de la propiedad de sus derechos tiene la veda para una adaptación teatral, también es un texto muerto.
Lo que no está muerto es la creatividad y las ganas de subsistir, de resistir. Al fin y al cabo, somos amapolas.
Termino también con Carolina León: "Aquí están sucediendo cosas y quiero formar parte. Hay un montón de gente que, amapolas desahuciadas en el campo gris de la homogeneización capitalista, va a conseguir quedarse un día más, escribir otra línea más, performar los sentidos durante algunas páginas más")

domingo, 6 de noviembre de 2011

Smoke gets in your eyes

Estoy revisitando Mad Men. Me encanta. Estéticamente es como comerte un enorme algodón de azúcar. Estéticamente. Política o éticamente es una tableta de chocolate con un porcentaje de cacao del 99%. Ya lo dije: estoy convencida de que en otra vida me llamaba Betty Sue Pearson, llevaba sujetador con copas puntiagudas y conocía el secreto para conseguir los sufflés más altos del vecindario. Ahora tengo que conformarme con esta monótona existencia de mujer de gris. Es broma.

En cualquier caso, gracias a esta revisión de la tercera temporada -y al afán investigador fruto de futuros proyectos-, el otro día descubrí a Dyna Moe, una ilustradora neoyorkina que comenzó hace años a realizar dibujos de la serie. Se hizo tan popular en internet que el equipo responsable de la misma acabó contratándola para diseñar un calendario y algunos otros productos de merchandising; incluso acabó publicando un libro.

Me decanto por algunas de las escenas más emblemáticas de Betty Draper, además del inolvidable charleston de Peter y Trudy Campbell. Para captar la esencia de Joanne Holloway o del propio Don Draper prefiero las ilustraciones de Stanley Chow, también recién descubierto (por mí).

El humo ciega mis ojos. Otra vez.









viernes, 4 de noviembre de 2011

Antes de la lluvia

Noviembre

Cuando salí de casa de David pensé en Londres. Las calles estaban cubiertas por una levísima capa de humedad aunque todavía no había empezado a llover. Habíamos salido la tarde antes, en el coche de David. Fuimos a buscar comida para la cena, y también a espiar a los críos que realizaban sus expediciones de Halloween. Pero mi sensación era la de no haber salido del apartamento en dos días enteros.
David se había ofrecido a llevarme en coche a casa. Me imaginé sentada en la oscuridad, con la mejilla contra el cristal frío, y también me imaginé la despedida, la radio de fondo y la angustia en el estómago justo antes de salir del coche.
Prefería el rato de soledad en el tren.
Puedo acercarte a la estación.
Prefiero caminar, dije.
Era verdad. Después me besó y odié despedirme y que no pudiera seguir siendo fin de semana para siempre.
Qué pasa, dijo David.
Soy feliz, muy feliz. Dije. Pero creo que llevamos muchas horas aquí dentro.
Dejé de llevar la cuenta a la quinta o la sexta vez. Eso no se lo dije. Pero tenía el cuerpo asaeteado de agujetas; habría sido fácil leérmelo en los ojos.
Ojalá no tuviera que marcharme.
Puedes quedarte el tiempo que quieras, dijo David. Aunque sabía, igual que yo, que el fin de semana estaba terminando.
Queda chocolate aún.
No pasa nada. Soy muy feliz ahora. No quiero echarte de menos esta noche. Eso es todo.
Nos vemos el jueves, dijo David justo después del último beso.
El cielo estaba cubierto. Justo encima de la cornisa del edificio las nubes difuminaban la presencia de la luna. Al día siguiente llovería. Quince minutos a la estación.
Así debe de ser Londres en otoño. Brillante, húmedo y oscuro. Como un fin de semana en casa de un antiguo amante.
Noviembre había llegado y me explotaba el cuerpo sin contemplaciones.



jueves, 3 de noviembre de 2011

Teen Spirit



"Don't compromise yourself.
You are all you've got"


Janis Joplin

martes, 1 de noviembre de 2011

Noviembre, noviembre


Noviembre, noviembre.
Ver el atardecer, tras el edificio de enfrente, a las 16:17 de la tarde.
Presentir las gotas que no llegan a mojar la calle.
La novia cadáver.
Dormir muchas horas, demasiadas.
Farsas y bufones.
Galletas y tartas. Castañas.
Rebelde(s)
Escribir todo el tiempo. Todo.


(Imágenes de Sylvia Plath)

lunes, 31 de octubre de 2011

El curioso caso de Benjamin Button


Curioso, curioso.
No, no hay límite en el tiempo.
Y la última imagen te golpea sin necesidad de palabras ni melodrama.
David Fincher es un genio.

Edipos




"I'll destroy you, Mother!"

(Martin Von Essenbeck, La caída de los dioses)

domingo, 30 de octubre de 2011

Niña libre

Yves Lavandier dice que según el análisis transaccional todos nos comportamos, pensamos y sentimos de tres maneras distintas: modo Adulto, modo Niño (cuando se copian comportamientos de cuando se era niño) y modo Padre (cuando se siguen pautas de los propios padres). Además, el Padre puede ser crítico o alimenticio; el Niño puede ser adaptado sometido, adaptado rebelde o libre.

Él habla en masculino, claramente, porque sospecho que es ciertamente misógino. Sus analogías psicológicas me ponen un poco nerviosa por su aparente rapidez para extraer conclusiones. Pero como, por razones que no vienen al caso, le debo bastante en definitiva a ese tipo de análisis, sigo.

También dice que la creatividad está relacionada con el Niño Libre. Así que si mimamos a los Niños y a las Niñas Libres (a las que alguna vez fuimos y que seguimos abrigando en nuestro interior) estamos haciendo algo importante por nuestras historias y relatos (especialmente, por aquellas que sean cómicas).

Es divertido:

-¿De qué es la tarta que estás haciendo? (Adulto o Adulta -a menos que la persona en cuestión esté haciendo algo como rizarse el pelo)

a) -Deja de hacer ese tipo de preguntas todo el tiempo. (Padre crítico o Madre crítica)
b) -Es de cerezas, la tarta es de cerezas. Estará lista en veinte minutos. ¿Quieres sentarte aquí a mi lado y esperar conmigo? Después podremos probar un trocito. Verás qué buena. Espera. ¿Adónde vas? (Padre alimenticio o Madre alimenticia)
c) -Lo siento, perdón. No quería dar la sensación de estar haciendo una tarta. (Niño o Niña sometida)
d) -La tarta es de lo que a ti no te importa. Y deja de meterte en mis asuntos. (Niño o Niña rebelde)
e) -¿La tarta? Oh, pues puede que de cerezas. Bueno, quiero decir que era de cerezas; sí, esa era la idea. Pero estoy pensando que las cerezas, con el calor del horno, se deben de convertir en otra cosa radicalmente distinta de las cerezas. Algo que quizás ya no podamos llamar cerezas. Y quizás por lo tanto, la tarta tampoco pueda llamarse tarta de cerezas. Así que creo que debería buscar otro nombre. Aún estoy pensando en cuál. (Niño y Niña libre)

Imagino que la respuesta en Adulto sería simplemente que la tarta es de cerezas. Pero, en realidad, ¿existe esa respuesta? Probablemente me esté ganando mi Niña Libre pero realmente nadie contesta así, ¿no? Y si lo hace, qué aburrido. Seguramente tendrá aun así otra cosa dentro de la cabeza.

No sé. Mi Niña Libre. Mi Niña a secas. Me alegra que alguien la haya mencionado. Siempre es bueno pensar en ella. La recuerdo con media melena, flequillo y leotardos rayados blancos. Y puede que con baby de cuadros. Y es extraño, porque apenas recuerdo tener flequillo antes de los veinte años. Pero esas criaturas son las responsables, estoy segura, de la mayor parte de los mitos sobre los que todavía se sustentan nuestras historias; y también, por mencionar un ejemplo más trivial, de que las magdalenas (cupcakes) un poco grandes un día, simplemente, pasaran a ser muffins. ¿Qué haríamos sin ellas? (Sin las magdalenas, sin los muffins y sin las Niñas).




"Durante la Segunda Guerra Mundial, en el gheto judío de Vilnius, una mujer dirigía un teatro. Con su escasa ración de pan, modelaba pequeñas figuritas. Y todas las noches daba vida a sus actores de miga de pan ante espectadores hambrientos y destinados a morir. Todas las noches hasta el final. (...) La historia no lo dice, pero podemos apostar a que la mujer que daba vida a su teatro de miga de pan en el gheto de Vilnius hacía reír a sus espectadores".


(Yves Lavandier, La dramaturgia)

martes, 25 de octubre de 2011

Velada brujil


Fiesta otoñal brujil del colectivo BAH (Bajo el asfalto está la huerta). Este viernes 28 de octubre, a las 20h. en CSOA Casablanca (C/ Santa Isabel 21-23, Metro Antón Martín).

Bruja soy.
Noviembre está cerca, muy cerca.

domingo, 23 de octubre de 2011

sábado, 22 de octubre de 2011

Dramaturgia avícola


¿Es la clásica historia del patito amarillo discriminado y excluido por todos sus hermanos negros? ¿O trata más bien de un patito ario que arenga a las tropas? ¿Les exhorta a que se suiciden saltando al lago de verdosas aguas que se adivina al fondo? ¿Los patitos negros son cachorros de alguna especie de gaviota y por eso no entienden la lengua en la que el patito amarillo emite sus desesperados graznidos? ¿O, mejor aún, son sordos y ni siquiera le oyen?

Dramaturgias de la imagen. Miles de posibilidades.

Una cosa está clara: hasta ahora nadie imaginó que un pato amarillo pudiera hacer puntas de ballet. Pues ahí lo tenemos.

domingo, 16 de octubre de 2011

Crisol


Hasta ahora no me había dado cuenta de lo que echo de menos aquella librería de mi barrio. Entonces no sabía que ya estaba creciendo y que empezaban a interesarme el psicoanálisis, y Bukowski, y también Salinger y Hojas de hierba. Y que a pesar del miedo e incluso del odio, ya buscaba entonces.

sábado, 15 de octubre de 2011

jueves, 13 de octubre de 2011

lunes, 10 de octubre de 2011

Rindfleisch*


*- carne de vaca -

domingo, 9 de octubre de 2011

Danzad, danzad, malditos






Vuelvo de ver Pina. Mi primera experiencia en 3D. Mientras convertidas y convertidos todos en nerds, mirábamos la pantalla, yo pensaba a toda velocidad. En Isadora. Y en los curiosos hilos que amarran la vida, la danza y la escritura. Todo un misterio, por ahora.

Por eso me dedico, por el momento, a las imágenes.



* Todas las imágenes son de Isadora Duncan. La última es una coincidencia poética y un homenaje personal.

domingo, 2 de octubre de 2011

Lolina

Ha vuelto a suceder. Que las palabras se han mezclado con el zumo de naranja y el café del desayuno.

Y un precioso regalo:

"Cecais os nosos temas sexan sempre os mesmos. Si, iso di a Crítica literaria, pero xa sabedes que a min me gusta non facer caso, e experimentar moito máis de vagar. Xa sei que así se tarda máis en chegar, pero se chega segura e non se chega con todo, con todo o que sobra.
Cecais sexan os que sexan os subtemas comentados da nosa literatura sempre estará aí a desorientación sexual - coa que nos conformou o mundo-, e o medo (xenealóxicAmente conxénito) e as cores simbolizando cada un dos nosos contos e os seus pecados: o adoctrinamento.
Si, por iso cando me puxen a escrever esta mañá sobre a novela de Lol. non sabía qué personaxe estaba confuso, quen debía sair do armario e quen non, e á contra atopei a unha morea deles relacionándose nos dous sentidos (aínda que hai máis). Entón, quen tiña que espabilar neste brancuxento conto? é o ambiente, a voz tremente, tatexante, é o abafante ESTAR das personaxes as que me levan a querer abrirlles as portas (ó millor debería comezar por abrir as miñas!, pero segamos coa literatura...). A que saian do coche.
Na escena na que Julia está no coche, e o seu home -cuxo nome como todos os da historia comezan por E- se lle achega, non podo máis que pensar nas esceas do coche diante da casa na urbanización, de todas as pelis: a miña escena favorita é a das Virxes Suicidas, cando Lux volve correndo rachando o silencio da noite e do disimulo.
Pois ben, cecais os nosos temas sexan sempre os mesmo, que o vermello é bo como dí Pipilotti na súa Pepperminta, simbolizando a forza no sangue menstrual, é dicir a nosa fortaleza, a luita por ela e a autodefensa; a nosa liberdade tamén de portas para fóra...
Aquí estamos, comezando o outono e medrando no mesmo.
Este vai ser o noso ano, pequena. Don't (you) worry..."*




Noviembre se acerca.












viernes, 30 de septiembre de 2011

jueves, 29 de septiembre de 2011

2008



Shane McCutcheon.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

2007



Brian Kinney.


martes, 27 de septiembre de 2011

pop radical



pop radical, by Atomizador.

viernes, 23 de septiembre de 2011

¡Más flores! Flor groga (Manel)


Flor amarilla.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Betty Crocker




Y cuatro cristales de gafas manchados de lágrimas.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Otoño


"Joder James, has disparado al perro del Doctor Gaskell"*

Me encanta esta frase. Me encanta esta película.


(*Grady Tripp (Michael Douglas) a James Leer (Tobey Maguire) en Jóvenes prodigiosos (Wonder Boys), Curtis Hanson, 2000)

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Pequeña Livia

Ando enganchada a Los Soprano. A veces me pregunto cómo puedo soportar tanta violencia. Pero en fin, ahí estoy. La serie arranca muy bien, aunque empiezo a tener la sensación de que, como suele ocurrir, las tramas van perdiendo fuerza y se vuelven repetitivas a partir de la cuarta temporada. Aun así me quedo con algunas imágenes impagables: Tony Soprano llorando, para empezar, por la marcha de los patos salvajes en el primer episodio; su imagen en el establo, con la yegua Pie-Oh-My (¿de dónde sacarían ese nombre?) y la cabra que siempre rondaba por allí; o la del tractor, tratando de cavar un hoyo con Chris Moltisanti para poder enterrar las manos y la cabeza de otro mafioso a quien acababan de cargarse.

Y, por encima de las demás, todas las escenas de Livia, la abuela Soprana; tengo la sensación de que la serie empieza a perder fuerza justo en el momento en que el personaje desaparece. Imbatible e inigualable. Pasa a formar parte de mi pequeña colección de grandes personajes de la(s) historia(s). Hasta siempre pequeña Livia.

martes, 13 de septiembre de 2011

A Roald Dahl en su 95º cumpleaños

Hoy Roald Dahl habría cumplido 95 años. Creo sin duda que es uno de los mejores escritores de literatura infantil y juvenil de todos los tiempos. Llevo todo el día encontrando reseñas y homenajes en la red. Y quiero también hacer el mío.

Voy a copiar más abajo los enlaces a algunos artículos y trabajos monográficos sobre Dahl. No he tenido tiempo de leerlo todo, pero desde luego recomiendo especialmente la propia web del escritor, muy ruidosa y divertida: acabo de darme de alta en su club (se supone que hay que tener menos de 13 años, pero veremos si cuela...).

En esta regresión que hoy estoy sufriendo, me he acordado de Matilda, yo creo que el más memorable personaje dahliano (acabo de inventarme el adjetivo) de todos los tiempos; esa niña diminuta, en blanco y negro en imágenes de Quentin Blake (naturalmente), me cautivó cuando yo tenía unos 8 ó 9 años y fue por algo:

"Lentamente, Matilda comenzó a sentir que la invadía una sensación de lo más extraordinaria y peculiar. Sentía especialmente esa sensación en los ojos. Parecía concentrarse en ellos una especie de fluido eléctrico. En lo más profundo de ellos se estaba creando una sensación de poder, una sensación de gran fuerza"*

Ahora entiendo muchas cosas.

Y también están Las Brujas, Agu Trot, La maravillosa medicina de Jorge... (junto con la descripción de las brujas y la de la Trunchbull, el retrato de la abuela de Jorge me parece difícilmente superable en lo que a villanas/os se refiere).

Dejo los enlaces que he encontrado. Y también una bella imagen.

Semana de Roald Dahl. En el blog Matilda, que ya hace tiempo enlacé de forma permanente. Incluye un repaso a la biografía de Dahl, y previsiblemente irá añadiendo entradas durante toda esta semana.

Monográfico de la revista Babar. Es del año 1991 (uno después de la muerte del autor). Es interesante el repaso de todas las obras de Dahl, con reseñitas incluidas.

Monográfico de la revista Peonza. De 2005. Muy completo. No he podido leerlo aún todo, pero estoy en ello. Recomiendo especialmente el artículo que analiza la historia de Matilda desde el punto de vista del viaje del héroe; del de la heroína, para ser más exacta.

Web oficial de Roald Dahl. Muy bonita y divertida. Directamente recomendada para niñas y niños.


Esta semana os deseo melocotones gigantes.


*(Dahl, R., Matilda, 1988, p. 159 Ed. Alfaguara)

lunes, 12 de septiembre de 2011

Dibujitos

Llevo varios días dándole vueltas al asunto de las ilustraciones. Desde que estoy con Antoine. Cada vez me parece más importante el mundo de las imágenes. Hasta hace un año, más o menos, yo pensaba que nuestra cultura pecaba de un exceso en ese sentido. Pero en realidad me he dado cuenta de que estamos poco habituados/as a movernos en función de las imágenes; o sea, verbalizamos y racionalizamos las imágenes, pero no funcionamos desde dentro de las mismas. Esa es mi impresión. A lo mejor es verdad que lo que tenemos es un exceso de malas imágenes.

Por ejemplo. Si escribo un cuento y después me busco a alguien cuyos dibujos me molen y le pido que me lo ilustre, pues el resultado no puede ser el mismo que si escribo al mismo tiempo que la otra persona crea los dibujos. Las imágenes tienen su propio lenguaje y dicen sus propias cosas, no necesariamente las mismas que el texto.

Y no cabe duda de que son cosas importantes. Gran parte de mi imaginario particular se ha forjado gracias a las imágenes que me han acompañado desde niña: las de Quentin Blake, las de Roser Campdevila, las de Sempé... Todos esos libros no hubieran sido lo mismo sin sus correspondientes dibujitos.

Por desgracia esto es algo que he pensado (así, de esta manera tan consciente) demasiado tarde. No sé dibujar. Y encima Antoine está (creo) terminado.

Pero hoy me ha llegado esta entrevista a una joven ilustradora llamada Raquel Serrano. Me han entrado muchas ganas de hacer cosas con colores y con palabras: de colorear palabras, o algo. Aluvión de referencias. Muy recomendable.

La cabeza me da vueltas...

Algunos ejemplos de ese imaginario mío:








(Por orden de arriba abajo las imágenes pertenecen a: J.J. Sempé (El pequeño Nicolás); Jean de Brunhoff (Babar); Beatrix Potter (Perico el conejo travieso); Walter Trier (Puntito y Antón); y Miguel Brieva (Al final). Pero los ejemplos se multiplican en mis estanterías y podrían no terminar nunca. Qué gozada. Volveré sobre este tema. Aprovechando que la cabeza me da vueltas, voy a imaginar... que a lo mejor algún día los dibujitos de Antoine también forman parte del imaginario de alguien)

lunes, 5 de septiembre de 2011

Pobre Freddy

domingo, 28 de agosto de 2011

Història d'un triomf: El viatge de la carabassa


El viaje de la calabaza

1. El mundo ordinario: Excursión de día a Palau-Sator, Baix Ampurdà, Girona (Catalunya); 12,4 km. cuadrados, 290 habitantes, a 20 m. sobre el nivel del mar.

2. La llamada de la aventura: Descubro un montón de calabazas de distintos tamaños en los poyetes de varias ventanas del pueblo.

3. El rechazo de la llamada: Sería demasiado arriesgado y además quiero comer aquí (en lugar de salir huyendo nada más llegar).

4. El encuentro con el mentor: La anciana sabia que me acompañaba.

5. La travesía del primer umbral: Paseando por los alrededores después de comer, descubro un campo donde crecen cientos de calabazas gigantes. La llamada persiste y sería estúpido no intentarlo.

6. Las pruebas, los aliados, los enemigos: Me interno en la huerta sin ser atacada por ningún bicho y sin hundirme en la tierra; la mentora sirve como aliada, así como la propia calabaza; enemigos son bichos posibles de toda índole, víboras y, naturalmente, los/as dueños/as de la huerta.

7. La aproximación a la caverna más profunda: Selecciono la calabaza más próxima a mí que cabe en mi capazo. Sin ser vista, claro.

8. La odisea (el calvario): Realizo lentas pero certeras aproximaciones a la calabaza elegida. La toco, la muevo con cuidado (no sé qué sorpresas pueda reservar este mundo especial de las calabazas). Los rabos que las unen a la tierra son increíblemente gruesos; pero entonces, inesperadamente, la calabaza elegida se suelta sola del suyo.

9. La recompensa (apoderarse de la espada): De la calabaza, en este caso. Ya es mía.

10. El camino de regreso: Meto la calabaza en el capazo y volvemos al pueblo. Con la mayor normalidad, de no ser por lo que pesa (pero todo proceso de aprendizaje conlleva sufrimiento).

11. La resurrección: Llego al coche y meto la calabaza en el maletero. Sin ser vista por todos/as esos/as antagonistas que descansan junto al pozo del centro de la plaza. Renazco y me largo de allí.

12. El retorno con el elixir: La calabaza sigue en el maletero del coche, donde aguarda a la llegada del otoño para ser consumida. Mundo ordinario claramente enriquecido.

Croac-croac, cantaban las ranas.

sábado, 27 de agosto de 2011

Niño Cántaro de Agua y otras (pequeñas) heroicidades

Y escribí en el cuaderno rojo, finalmente. Keep moving.

Sigo pensando en el viaje del héroe. Por fin me he comprado El viaje del escritor, de Christopher Vogler (la obra que, se supone, toda persona que aspire a escribir/contar historias debería tener). Los intentos por esquematizar lo que sea (actividades, filosofías, etc.) en un marco o esquema único me hacen, por principio, desconfiar. Que los principales estudios y productoras norteamericanas se hayan convertido en los reyes del mambo de la cuestión, todavía más. Y definitivamente no me gusta la tendencia hacia ese tono de manual de autoayuda.

Pero hay algo más. Recorro las páginas. Trato de desconectarme de términos como 'universal' y reconozco ese periplo de cambio y de crecimiento. El aprendizaje. ¿Los arquetipos? Pienso en mis historias. Quizás dislocadas. Quizás.

Tengo que seguir pensando. Leyendo.


"Una joven Pueblo que ayudaba a su madre a mezclar con el pie el barro para hacer vasijas, sintió que el lodo la salpicaba en la pierna, pero no le puso atención. Después de unos días, la joven sintió que algo se movía en su vientre, pero no pensó que iba a tener un hijo. No se lo dijo a su madre, pero el niño crecía y crecía. Una mañana se puso muy enferma. Por la tarde nació el niño. Aquel día su madre cayó en la cuenta (por primera vez) de que su hija iba a tener un hijo. La madre se enojó mucho, pero cuando miró al niño vio que no se parecía a un niño, sino que era una cosa redonda con dos salientes: era una pequeña vasija. '¿De dónde sacaste esto?', le dijo la madre. Pero la joven sólo lloraba. En ese momento el padre entró. 'No me importa, me alegra que haya tenido un niño', dijo. 'Pero no es un niño', dijo la madre. El padre fue a verlo y vio que era un pequeño cántaro de agua. El padre, al verlo, sintió cariño por el cántaro. 'Se mueve', dijo. Enseguida, el cántaro empezó a crecer. A los veinte días ya era grande. Podía hablar y jugar con los otros niños. 'Abuelo, llévame afuera para que yo mire a mi alrededor', dijo. Cada mañana el abuelo lo sacaba y él miraba a los niños, quienes lo querían y averiguaron que era varón, Niño Cántaro de Agua. Lo averiguaron por lo que decía".*


Me pregunto qué diría.




(* Joseph Campbell, El héroe de las mil caras, p. 291)

domingo, 21 de agosto de 2011

Super 8: sangue chiama sangue

"Había una vez un hombre con su mujer, y la mujer estaba embarazada. Cuando vino el tiempo de dar a luz a su hijo, llamó a su marido para que viniera y la levantara, para que pudiera parir. Ella dio a luz una almeja y su marido la tiró al suelo con ira. Ella, sin embargo, le suplicó que tomara la almeja y la dejara en la pileta de Sinilau. Cuando Sinilau vino a bañarse, tiró la corteza de coco que había usado para lavarse dentro del agua. La almeja se acercó, chupó la corteza de coco y quedó embarazada (...)".*

Esta tarde he ido a ver Super 8. La vieja fórmula Spielberg, o casi un homenaje a la misma. Adolescentes. Alienígenas. El viaje del héroe. Catarsis. Autoconocimiento. Sigue funcionando. Aun sin E.T. (aunque siempre se le echa de menos, claro).

Como decían en El Padrino, "sangue chiama sangue" (`la sangre llama a la sangre`): creo que hoy escribiré en el cuaderno rojo.



(* Fragmento de un cuento popular de Tonga, recogido por Joseph Campbell en su clásico de 1948 El héroe de las mil caras)




miércoles, 17 de agosto de 2011

Oswald


La olvidada historia de Oswald, el hermano mayor de Mickey Mouse. Al parecer, la distribuidora se quedó con el personaje de Walt Disney cuando empezaba a tener éxito; eso hizo que Disney se pusiera a dibujar y creara al ratón Mickey. Oswald se perdió en el oscuro cajón de algún despacho de aquella distribuidora, mientras que Mickey ha disfrutado de una vida llena de triunfos y reconocimiento. En 2006 toda esta historia se recuperó para un videojuego en el que Mickey y Oswald ajustaban cuentas entre sí. Pobre Oswald, olvidado entre los olvidados.

jueves, 28 de julio de 2011

S-13



"Pero dentro de mí hay un puto glaciar que
amenaza con derretirse de un momento a otro" *



(* Otso Kautto, Aguante del dolor)

lunes, 25 de julio de 2011

Dogme 95

"Juro someterme a las siguientes reglas redactadas y confirmadas por DOGME 95:

1. Los rodajes tienen que llevarse a cabo en lugares naturales. No se puede decorar ni crear un "set". Si un artículo u objeto es necesario para el desarrollo de la historia, se debe buscar una localización donde estén los objetos necesarios.

2. El sonido no puede ser mezclado separadamente de las imágenes o viceversa (la música no debe ser usada, a menos que esta sea grabada en el mismo lugar donde la escena está siendo rodada).

3. Se rodará cámara en mano. Cualquier movimiento o inmovilidad debido a la mano está permitido. (La película no debe tener lugar donde esté la cámara, el rodaje debe tener lugar donde la película tiene lugar).

4. La película tiene que ser en colores. Luz especial o artificial no está permitida (si la luz no alcanza para rodar una determinada escena, ésta debe ser eliminada o, en rigor, se le puede enchufar un foco simple a la cámara).

5. Se prohíben los efectos ópticos y los filtros.

6. La película no puede tener una acción o desarrollo superficial (no pueden haber armas ni pueden ocurrir crímenes en la historia).

7. Se prohíbe la alineación temporal o espacial. (Esto es para corroborar que la película tiene lugar aquí y ahora).

8. No se aceptan películas de género.

9. El formato de la película debe ser de 35 mm.

10. El director no debe aparecer en los títulos de crédito.

Desde ahora en adelante prometo como director no ejercer ningún tipo de gusto personal. Ya no soy un artista. Desde ahora en adelante prometo no crear una "obra", ya que considero que el instante y el ahora son más importantes que todo el producto. Mi meta absoluta es forzar la verdad de mis personajes. Prometo hacerlo a toda costa dentro de mis posibilidades y a costa de cualquier buen gusto estético.

Es por ello que hago mi VOTO DE CASTIDAD

Copenhague, Lunes 13 de marzo de 1995

En nombre del DOGME 95

Lars von Trier - Thomas Vinterberg"



¿Y esto? Hace unos días vi Celebración por primera vez. Y cuando tenía diecisiete (más o menos) vi El proyecto de la Bruja de Blair (y pasé mucho miedo); entonces no sabía nada del Dogma 95. La verdad es que me ha dado qué pensar. Hace un par de semanas vi también Cuando un hombre vuelve a casa, de Vinterberg; viéndola te das cuenta de que las aspiraciones del Dogma han sido bastante efímeras y de que la cosa quedó finalmente en agua de borrajas. Pero pienso. Voto de castidad. Al margen de lo cómico que resulte, me lleva a las pretensiones naturalistas del teatro de comienzos del siglo XX. Siempre me da la sensación de que el empeño desmedido en la figuración da como resultado un artificio aún mayor. Y está bien, no pasa nada. ¿Qué tiene de malo reconocer que detrás de la cámara, de la escena o de la página escrita hay un ser humano que come, folla, llora y ríe?

domingo, 24 de julio de 2011

Frankie&Johnny

jueves, 21 de julio de 2011

Monográfico Sofia Coppola

La semana pasada. Por fin. Mientras las grullas de papel revolotean y el vino blanco y los libros y otras cosas expanden el tiempo, sin límites adivinables.

Primero, Las vírgenes suicidas: una fiel y digna adaptación del texto de Jeffrey Eugenides, nada fácil y sorprendente y maravilloso en cada línea, en cada palabra, en cada reflexión (¿de quién?).

Segundo, Somewhere, todavía no estrenada en nuestro país (cada vez me gusta más el contrabando), y una pequeña joya, desde mi punto de vista: recomiendo especialmente los primeros once o doce minutos de metraje, casi sin texto, y la increíble habilidad de la directora para contarnos cosas importantes sin montar ruido ni escándalo.

Tercero, María Antonieta: intento fallido (es el problema del contrabando); he de confesar que la historia no me interesaba gran cosa, en realidad, pero es que me atraían los colores y soy así de simple.

Miento, hubo un primero antes del primero: Lick the Star, el primer corto, de 1998. Lástima que esté sin subtítulos y que no haya podido pillarlo todo. Muy prometedor y suculento.

Desearía tener aquí mi ejemplar de Las vírgenes. Pero lo presté y eso significa que por el momento, hasta finales del mes que viene, vive en Barcelona. Me gustaría buscar una de esas citas y copiarla. Qué se le va a hacer. A cambio, inserto el corto, completo y en versión original. Bueno, vale, y una de las guindas de Las vírgenes de Sofia.




sábado, 16 de julio de 2011

Sheet after sheet



"Y eso... ¿para qué sirve?". Pregunta de preguntas que hace ya tiempo desistí de responder. He hecho cosas útiles. Y también he hecho cosas inútiles. Si echo la mirada atrás creo que curiosamente han sido algunas de estas últimas las que mayor felicidad y placer me han proporcionado.

Por eso, después de ver este vídeo, he decidido que quiero una imprenta. Vieja, desclasificada y pasada de moda. Inútil. Por el simple placer: esa debe de ser la respuesta.

martes, 12 de julio de 2011

Deliciosa Annie Hall


(Envidia de personaje)

domingo, 10 de julio de 2011

Hay que ser Michael Corleone


En definitiva, hay que ser Michael Corleone para poder comerse una naranja sin pelarla antes, sorbiendo su jugo y sin que este chorree, mientras se planea el asesinato de todos sus enemigos.

(¿Qué significan las naranjas en El padrino? ¿Qué significa la comida?)

(Termino de ver, por enésima vez, la trilogía. Después de la muerte, una vez más, de Mary Corleone, con la bala que en realidad iba dirigida a su padre, termino llorando, otra vez, por la tragedia de quien se condenó sin posibilidad de redención. Y lo sabía. Toda una loa dramatúrgica. Y un subidón de emociones. Como siempre.)

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