miércoles, 13 de diciembre de 2017

Feliz cumpleaños, Eirene Editorial



Eirene Editorial confió en mí hace cuatro años, y gracias a ella los dos textos teatrales que componen Tubérculos, salieron a conocer mundo.
Más tarde, en junio de este año, salió este volumen colectivo en el que aparecen dos de mis relatos muy bien acompañados.
Mañana estaremos celebrando los cinco años de vida de la editorial, y los seis meses de recorrido del libro...
Habrá tarta y cava... ¿Necesito decir más?
A las siete y media en Librería Los Editores (C/ Gurtubay 5, Madrid)

martes, 12 de diciembre de 2017

Neska eta balea (La niña y la ballena)



(De regreso de la preciosa lectura del texto de Itziar Pascual...)

Tatuaje de Solei, de La Piel Tattoo... que acaba de cumplir un año.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Descalzos por el parque



Siempre descalza por el parque...

lunes, 4 de diciembre de 2017

Bon cop de falç. El (primer) otoño catalán



























En resumidas cuentas, fue cierto: Estuviste allí, perteneciste a allí.
Animal telúrico.
Allí fuiste, allí eres.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Les oques de Vallgorguina



Y quedará para siempre la Fira del Bosc i la Pagesia de Vallgorguina.
Para siempre los embutits, el cagatío y el mató.
El otoño y sus hogueras.
La piedra megalítica.
Las lámparas con tulipas de cuadros.
Y la montaña nocturna, del Montseny, a las seis de la tarde.
Para siempre quedarán...

miércoles, 22 de noviembre de 2017

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Si vols veure una balena






















No más de una cosa en cada momento.


(Imágenes de Si vols veure una balena, edición catalana de Si quieres ver una ballena, de Julie Fogliano y Erin E. Stead, 2013)

sábado, 11 de noviembre de 2017

martes, 7 de noviembre de 2017

The End Of The World


Es miércoles, y son las diez de la mañana. Estamos a finales de octubre, pero por alguna razón hace sol. Eso hace que el tráfico sea denso, que el autobús avance con lentitud, y que al detenerse ante la marquesina emita ese sonido repentino, como una especie de bufido feroz, que provoca a su vez el sobresalto de cuantas personas esperan para acceder a él. Aunque todo el mundo disimula; en este mundo, los sustos y las sorpresas se disfrazan siempre bajo una pátina de indiferencia: Aquí no pasa nada. También es consecuencia del elevado número de viajeros, tanto en la parada como a bordo. Del bocinazo del taxista, que se siente agraviado por el ciclista que realiza un giro a la derecha, siempre demasiado rápido, siempre demasiado tarde. Del taco entre dientes del conductor del bus, que lleva solo dos horas de servicio y Madrid está cada vez peor. Y que arrancará casi cinco minutos después, provocando a su vez diversos golpes y pisotones entre los viajeros. De su torpeza, de su tardanza, alejándose renqueando calle arriba, bajo la solanera de Halloween, camino de la siguiente parada. Del sonido de los cierres de los comercios, que aturde la acera. Es la causa asimismo de que la portera del número 25 suelte un cubo de agua jabonosa, no muy limpia, a la calle; cuando la empleada doméstica del segundo, de nacionalidad dominicana, atraviesa el portal y suelta un improperio, alega a gritos que en el hueco del árbol yo hago lo que me da la gana. El perro de lanas, el mismo que la empleada pasea, mira a ambas sin convicción. Y la furgoneta de reparto de Bollerías Martínez aporrea el claxon porque la dueña de un BMW, aparcada en doble fila, le ha cerrado el paso para acompañar a sus nenes hasta la puerta del colegio; de pago, claro. Absolutamente todo esto, las prisas, los fallos, las malas caras y los gestos a destiempo y con desgana, está de algún modo relacionado con este sol imprevisto del otoño; obedece a las mismas causas que este impulso de eclosión de la naturaleza cuando no le corresponde. Que esta vida incomprensible cuando, en realidad, aquí no pasa nada



¿Cómo se aprende a decir adiós?

domingo, 5 de noviembre de 2017

sábado, 4 de noviembre de 2017

domingo, 29 de octubre de 2017

Ese 27 de octubre

ella se fue.

viernes, 27 de octubre de 2017

Este 27 de octubre




... Sylvia Plath habría cumplido 85 años
... sete años después, acabo de terminar de ver Mad Men
... se proclama la república catalana
... viajo a Langreo, otra vez, por motivos literarios...

miércoles, 25 de octubre de 2017

El viaje al vientre de la ballena











Me llamo Celia y así comienza mi Viaje al vientre de la ballena...





(Flannery O'Connor enseñando a caminar hacia atrás a un pollo)

martes, 24 de octubre de 2017

Día de la biblioteca 2017


“Como Mary Poppins, pero sin volar”

Soy sobrino de bibliotecaria. Desde que tengo memoria, mi tía, que acaba de cumplir ochenta años, me ha regalado un libro el día de mi cumpleaños. Primero fue la serie de Osear, con su Kina y su láser, de la gran Carmen Kurtz; llegaron después las aventuras de Los Cinco, algunos clásicos ilustrados, la gran Nada de Carmen Laforet… La lista es larga y el disfrute ha sido mágico, porque mi tía entiende la lectura como algo que cura, que aleja al inocente de lo que agrede, y yo -y ella lo sabe- siempre he sido demasiado vulnerable a lo que daña, sea o no imaginado, sea o no real.
Mi tía se llama Nuria y desde niña sufre mucho de la vista. Aun así, trabajó durante décadas fomentando el amor por la lectura en hombres y mujeres, chicos y chicas a los que no conocía, pero cuya mirada no tardó en aprender a leer, a identificar y a descifrar. Ella decía -y a veces dice todavía- que “repartía refugio”, y se emociona al recordarlo. La he oído también confesar en algunos momentos de nuestra historia común, que no fueron fáciles y que vivimos juntos: “Decidí ser bibliotecaria porque así me aseguraba de que, por muy mal que nos fueran las cosas, aunque faltara el agua caliente o la calefacción, siempre tendríamos un libro en casa”. Ahora, quince años después de su jubilación, soy yo quien le recomienda lecturas. Leemos un libro a la vez y nos juntamos cada quince días a coomer y a comentar lo leído, en lo que hemos bautizado como “El club de las 2”, porque intentamos en lo posible que coincida con el día 2 de cada mes, a las 2, y porque somos dos almas lectoras que no tienen freno. Durante estos años de club, ella me ha contado cosas, muchas cosas de su vida en la biblioteca, y desde que la oigo hablar como lo hace sobre su amor por esa vocación, que no decrece a pesar del tiempo, no puedo dejar de maravillarme y de preguntarme cómo definiría yo a una bibliotecaria -o a un bibliotecario- llegado el caso.
Hasta hace unos meses no di con la respuesta.
Fue a raíz de la publicación de Un hijo, durante una charla en un centro de enseñanza de una capital andaluza. Y fue precisamente gracias a un niño de diez años que, junto con otros 1OO, había leído la novela y quería conocer a su autor. Por motivos de espacio, el acto tuvo lugar en la biblioteca del centro, con un par de profesoras y la encargada de la biblioteca. La charla fue muy intensa, mucho más de lo que yo esperaba, y se alargó. Cuando por fin llegamos al final del turno de preguntas, un niño que estaba sentado en la primera fila levantó la mano.
-A mí lo que más me ha gustado del libro es María -dijo refiriéndose a la orientadora del centro, que es, junto con el pequeño Guille, la protagonista del libro.
Quise saber por qué. El niño, llamado Ismael, se rio un poco y luego, mirando a una de las tres mujeres que estaban junto a la puerta. dijo:
-Porque es igual que la seño Lourdes. -Una de las tres mujeres que estaban junto a la puerta se encogió un poco y negó con la cabeza, incapaz de reprimir una sonrisa. Ismael no había terminado-. Vive en la biblioteca porque si no los libros a lo mejor se van. O se mueren.
Se hizo el silencio en la biblioteca. Nadie se rio. Nadie dijo nada. Fueron segundos llenos de respiraciones contenidas, de tensión y de infancia.
-Es que es bibliotecaria -volvió a hablar Ismael. Y al ver que yo lo miraba sin saber qué decir, debió de entender que necesitaba explicarse mejor, y añadió-: O sea, como Mary Poppins, pero sin alas.
Hoy es un día especial. Celebramos el Día de las Bibliotecas y celebramos también que cientos, miles de Mary Poppins sin alas velan por los libros que las habitan para que no se mueran ni se vayan, e Ismael siga creyendo que la vida está en los libros y su reflejo fuera. Hoy es el día en que, un año más, la magia se renueva y todas las bibliotecarias y bibliotecarios del mundo se saludan con una mirada cómplice y un largo. hermoso y tierno:
“Supercalifragilísticoespialidoso”.


(Texto: Alejandro Palomas / Ilustración: Manuel Marsol)

jueves, 19 de octubre de 2017

martes, 17 de octubre de 2017

Vestida de nit




(Simón el pequeño castor, de Estela Ortells, 1988; y Otoño en Valdehelechos, de John Patience, 1987.
Suena esto)

sábado, 14 de octubre de 2017



(Ilustración de Joana Avillez)

jueves, 12 de octubre de 2017

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