martes, 1 de julio de 2008

Seis meses y contando


Debo decir que este blog cumple en estos días seis meses de vida. Y que estoy más que contenta. Me costó mucho decidirme a crearlo, porque no estaba segura de tener la constancia suficiente como para mantenerlo; este es el post 27, así que me doy por satisfecha en cuanto a lo de la constancia (no es fácil encontrar momentos para sentarse a escribir; no es fácil, en realidad, encontrar momentos para sentarse a hacer nada). Por otro lado, no estaba segura de que nada de lo que escribiera fuera a tener interés suficiente para ser publicado en ningún sitio (por modesto que sea, un blog es un espacio que permite, mal que bien, ese envilecimiento de la vanidad que provoca la edición de la palabra escrita... incluso respondiendo a la filosofía del DIY -do it yourself-). Para ser sincera, no creo que haya mucha gente que me lea asiduamente; pero sigue mereciendo la pena, sean dos o cinco personas quienes lo hagan -una vez o más-. Seguiría mereciendo la pena incluso si nadie lo hiciera; quien encuentre gusto en esto de escribir sabrá que ese placer no se reduce -aunque encuentra un importante sustento en ello, para qué vamos a negarlo...- a ser leída/o, sino que nace de algún lugar más profundo, y que tiene que ver con necesidades anteriores al acto de publ¡car o mostrar con orgullo lo que se ha hecho.


En fin. Que no sé si nada de lo que hago aquí merece la pena o no para el resto. Para mí desde luego sí. Me da igual caer en la egolatría. Me gusta escribir, y me alegra poder contar con este espacio autogestionado para hacerlo.


También me encanta comunicar con los y las demás. En general, y en concreto con los blogeros y las blogeras del mundo. Entre las novedades de la última semana, he creado un archivo de algunos blogs que me gusta leer. La mayoría son de amigos y amigas, y en cualquier caso se trata de otros espacios autogestionados de escritura que creo que merecen la pena. Es alucinante la forma en que esto de los blogs puede llegar a tejer una red gigantesca; una red comunicativa gigantesca cuyas consecuencias -como siempre- son imprevisibles. Como en el inmenso Chart de "The L Word", sólo que en un sentido no sexual -bueno, no necesariamente sexual...-. La verdad es que sería una buena idea que alguien se propusiera dibujar algún día el mapa gráfico de estos blogs interconectados del mundo... si es que tal cosa es posible. A saber con quién, indirectamente, me conecta el chart. Emoción pura.


Así que felicidades, pequeño blog. Naciste en medio de incertidumbres y te fuiste empoderando y fortaleciendo a base de entradas y comentarios; de palabras, en realidad. Ahora ya no eres esa cosa insegura y dudosa que comenzaste siendo. Puedes agradecérmelo a mí. Pero también a todas aquellas y todos aquellos que se han asomado alguna vez a este rincón a leerte. Muchas gracias. Seguimos haciendo camino...

4 comentarios:

javier parrilla dijo...

hola Lola, pues te he leido y me ha gustado. De todas formas el reflejar por escrito lo que se piensa y que te guste hacerlo no es egolatría, es gusto.

yo lo hago muy poco, tengo que aprender de tí en eso de la constancia.

ahora con la blogosfera quizá te lea más si tu escribes más.

gracias

CRISTINA dijo...

Enhorabuena nena. A seguir escribiendo. Es una buena manera, como dices, de hacer redes (eso tan importante en los "mundos de mujeres").
Yo a ver si no vagueo tanto y escribo más entradas... ay!
Un beso.
Cris

Javiel dijo...

Vivimos engañados, autosacisfaciendo nimias necesidades, un blog ni siquiera es un grano en la playa, es una atomo en el universo. Escribir da gustito, para mi, por que me ayuda a centrar mi punto de vista, ordena mi caos interior, si alguien saca partido de eso, mejor o peor para él.
Nos formamos por lo que leemos o deformamos lo que leemos?
Pero aun así me gusta tu blog. Dales caña.

Lola Fernández de Sevilla Gómez dijo...

Hola a tod@s!

Muchas, muchas gracias por los comentarios, me hacen mucha ilusión!!

Besos

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