miércoles, 13 de enero de 2010

GUF: Acción 01/2010

Me acuerdo muy a menudo -más de lo que quisiera, en realidad- de la propuesta que lancé en una entrada, hace cosa de año y medio, acerca de la necesidad de crear una Guerrilla Urbana Feminista en mi barrio. De hecho, la entrada se llamaba "Me hago guerrillera". Incluso me inventé las siglas: la GUF.

Es que en mi barrio, y en mi mundo, es inevitable acordarse con frecuencia de estas cosas.

Las Navidades, por ejemplo, siempre propician buenas ocasiones para las acciones de la GUF. Pienso, por ejemplo, en cierta manifestación de apoyo a la familia...

Ahora se me ha ocurrido que la GUF necesita ayuda científica. El frío de estos últimos días ha provocado un efecto curioso en la moda de las mujeres de mi barrio: todas han sacado sus pieles a relucir. Bueno, no las suyas, sino las de algún pobre animal que fue despojado de ellas (esto último es importante -me refiero al tema de la propiedad de las susodichas pieles-, porque es justamente lo que fundamenta la intervención guerrillera).

No lo he mencionado, ¿verdad? Los abrigos de piel son una de las cosas que más odio del mundo. Pues bien, ¿no sería fantástico inventar un producto capaz de hacer entrar en combustión, hasta su desaparición total, cada una de estas prendas? Así, sobre la marcha, pequeño contacto con el lanzallamas y abrigo de pieles reducido a cenizas... y dueña semidesnuda y avergonzada a la caza de un abrigo de paño (ánimo, que las tiendas están llenas de ellos).

En serio. Yo me veo a mí misma muy a menudo armada con el lanzallamas destruye-abrigos de piel (imagen: ¿alguien ha leído -no visto- Tomates verdes fritos y se ha sentido también identificada con la Towanda de Evelyn Couch?).

Amigas químicas, amigos químicos: la GUF os necesita.

1 comentario:

Anónimo dijo...

JEJE tomates verdes fritos??
siiiii
identificá identificá

Oye, a la GUF me sumo, pero tambien quemaría las chupas de cuero de ellos.... avergonzaditos desnudos

por estas fechas de enero

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