lunes, 3 de agosto de 2009

Días extraños

Quiero dedicar las primeras líneas de esta entrada a condenar de manera frontal el atentado del sábado en Tel Aviv, contra homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales, y en el que perdieron la vida un joven de 26 años y una joven de 16.

Recién llegada de viaje, la semana pasada transcurrió para mí en un semi limbo de felicidad. Por desgracia, en los últimos días la bajada a la realidad no se ha hecho esperar.

En primer lugar, ETA nos ha dado unas jornadas bastante intensas, seguidas de toda la polémica sobre su denominación como "grupo separatista" por parte de la prensa anglosajona. Y lo son; grupo separatista, me refiero. Lo que ocurre es que conozco a muchas personas partidarias del separatismo que no apoyan lo que ha pasado en Mallorca. Bueno, ni eso ni lo de (prácticamente) los últimos 50 años (o por lo menos desde 1975). Así que estoy de acuerdo en que su denominación fundamental es la de "grupo terrorista", porque es eso lo que le distingue de todas aquellas personas (vascas o no) que, aun deseando la independencia de Euskadi, no abogan por formas violentas para lograrlo. Esto último es una debilidad democrática: aunque ahora sea (obviamente) una quimera, estoy convencida de que el fin del terrorismo etarra vendrá de la mano del diálogo y la negociación en días menos extraños que estos.

Para continuar, me entero de lo del atentado en Tel Aviv. Me resulta inconcebible que un individuo se crea en el derecho de encapucharse, coger una pistola e irrumpir en un club LGTB liándose a tiros con el personal. Pero, por lo visto, en Israel hay partidos mayoritarios cuya ideología alimenta esta violencia extrema. En realidad, no sólo en Israel. Las ideologías que invitan al odio, a la intolerancia y a la violencia me parecen execrables allá donde se produzcan, y cuando pasan cosas como esta es fácil que cunda el desánimo. También es posible, y espero que así suceda, que el activismo y la lucha pacífica se afiancen y progresen con más fuerza; deseo que así ocurra, y que las personas LGTB de Israel encuentren el apoyo de toda la comunidad internacional.

Finalmente, y aunque salvando las distancias, acabo de leer que el Tribunal de Justicia de Valencia ha archivado la causa de cohecho contra Francisco Camps. Es que todo son buenas noticias. Me pregunto por qué me tomaría yo tanto trabajo esperando para regalarle una caja de bombones a mi directora de la tesina, después de que pasaran las notas de las actas. Hay quien no se sonroja (pero nada) a la hora de hacer/recibir regalos; no me extraña, con los Tribunales dándote palmaditas en el hombro sería síntoma de estupidez mental (o de honradez...).

En fin. Días extraños estos de comienzos de agosto. Terribles, incluso, en algunos sentidos. Como dice una canción alemana: "Tage wie dieser... kommen nie wieder..."*

Saludos.

* "Días como estos no volverán" (esperemos). Lo canta Juli.

2 comentarios:

Tercera Opinión dijo...

Lo peor de todos estos casos de corrupción que siempre están salpicando a ambos partidos, es que hay gente que encima los apoya.

Te invito a leer mi artículo:
Las diferencias entre simpatizante y fanático
http://www.terceraopinion.net/2009/08/09/diferencias-simpatizante-fanatico/

Un saludo.

Lola Fernández de Sevilla Gómez dijo...

Hola Tercera Opinión

Muchas gracias por tu comentario. Me ha gustado mucho el artículo y lo que hasta ahora he visto de tu blog.
Espero que no te importe que lo linkee.

Saludos y seguimos leyéndonos!

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