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martes, 8 de marzo de 2022

lunes, 4 de octubre de 2021

LibrosLindos



No había contado por aquí que nos hemos convertido en editoras con la colección LibrosLindos.
¿Qué es LibrosLindos? Atención 👇👇



A través de los talleres y procesos de acompañamiento, de las lecturas, y también de nuestro propio trabajo creativo, nace la inquietud por difundir y dar a conocer textos no siempre sencillos de clasificar, a veces con un pie en el ensayo, otro en la autoficción, la novela o la ilustración...

Y el primer LibroLindo ha sido COLAPSO, de Nagore Gartzia Fernández, un ensayo personal y muy político que tenemos ya en nuestras manos, y que pronto viajará hacia las de sus nuevxs dueñxs. 
Aquí podéis leer más sobre él, y encargar vuestro ejemplar si os apetece.

El trabajo de edición es precioso, pero intenso y agotador; próximamente, más...


sábado, 12 de junio de 2021

Finde lijero



I Jornada de Literatura Infantil y Educación,
Casa del Lector.

Y Lola Melocotón, claro.

E Hilos, de La Rous.


jueves, 8 de octubre de 2020

¡JA! Jornadas de Humor y Teatro Feminista




Hoy comenzamos con ¡JA! Jornadas de Humor y Teatro Feminista, que organizamos junto con la Universidad Complutense y los Espacios de Igualdad Juana Doña y Clara Campoamor del Ayuntamiento de Madrid. Y con el apoyo del Instituto de la Mujer.
Tendrían que haberse celebrado en primavera, pero claro, tuvimos que aplazar.
La sesión de hoy, con la Companya Pepa Plana, será virtual, y a partir de la semana que viene nos veremos en persona y de forma segura en el Auditorio del CC. Casa del Reloj (junto a Madrid Matadero).
La entrada es gratuita, pero es necesario inscribirse, por protocolo sanitario, en el correo que aparece en el programa.
¡Nos vemos!

sábado, 15 de junio de 2019

Yo también soy una chica lista



En Yo también soy una chica lista, Lucía Lijtmaer propone algunos referentes como Pippi Långstrump, Courtney Love, Mary Poppins y Carrie Fisher.
Esta mañana de llanto interno también siembra un revulsivo de observación y vigilancia: la ciudad es el espacio que habitamos, y no vamos a despistarnos ni un segundo de su cuidado.


lunes, 22 de abril de 2019

Cuéntalo, muéstralo



Mañana empieza CUÉNTALO, MUÉSTRALO. Jornadas de teatro contra las violencias sexistas, que desde Helvéticas hemos organizado conjuntamente con el Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense y con el Espacio Juana Doña del Ayuntamiento de Madrid. 
Mañana comenzamos repitiendo la lectura de Lo que vuelve a casa (y otros árboles), de Nieves Rodríguez Rodríguez (a las 16:30): pistoletazo de salida a tres días de lecturas dramatizadas, mesas de debate y montajes teatrales, y una preciosa exposición de collages a cargo de Marta Leiva.
En el Centro Cultural Casa del Reloj (junto a Matadero).
La entrada es gratuita y estáis más que invitadxs a acompañarnos...


viernes, 8 de marzo de 2019

jueves, 7 de febrero de 2019

Ménades



Editorial Ménades es un proyecto de publicación de obras de mujeres olvidadas y silenciadas.
El catálogo es chulísimo.
Hace unas semanas participé en su campaña de Verkami para financiar las traducciones y la edición de las obras.
El proyecto consiguió su objetivo, y ha salido adelante.
Y ahora recibiré mi recompensa, como micromecenas: cuatro e-books de Willa Cather, Pilar González Serrano, Anguelikí Korré y Daniel Tubau.
Deseando estoy hincarles el diente...;) 

lunes, 10 de diciembre de 2018

Radioficción

Dejo hoy el enlace a la adaptación sonora que las compañeras de Sangre Fucsia han hecho de Las hijas de Egalia, una novela feminista de la noruega Gerd Brantenberg donde se especula con la posibilidad de un mundo en el que son los hombres quienes carecen de poder y son cuerpos vulnerables. Brantenberg escribió la novela (Egalias døtre, en su versión original) en 1977, pero no sería traducida al castellano hasta 1993. Sangre Fucsia ha adaptado el texto a guión radiofónico, y lo graba en diecisiete pequeños capítulos que seguro que merecen mucho la pena.

Y como guinda, dejo la versión libre que hicieron, hace ya casi cinco años, del relato Puentes que amanecen mientras dormimos, de Silvia Nanclares (El Sur: Instrucciones de uso, 2011)...




... Buen comienzo de semana...

miércoles, 18 de abril de 2018

La Noche de los Libros: La vida en rojo


“En algún lugar, alguien –mucha gente, me atrevería a decir– está tomando nota de todo lo que ocurre a partir de su propia experiencia. O quizá lo recuerden y lo anoten más adelante, si pueden. ¿Quedarán ocultos y reprimidos sus mensajes? ¿Aparecerán, siglos después, en una casa vieja, al otro lado de un muro? Mantengamos la esperanza de que no lleguemos a eso. Yo confío en que no ocurra”

(Margaret Atwood, Prólogo a El cuento de la criada.
Imagen de lacasadeel.net)


El viernes participo en un coloquio sobre maternidad, feminismo y escritura autoficcional, a partir de El cuento de la criada, una novela de Margaret Atwood que me ha provocado pesadillas durante meses.
Junto a Mariam Martínez Bascuñán, Silvia Nanclares y Rosa Pérez Gisbert.
Creo que lo vamos a pasar bien y a dar buena caña.
A las 19:30 en Sin Tarima Libros (Magdalena, 32), en Madrid.
Más info, aquí.

lunes, 16 de abril de 2018

viernes, 9 de marzo de 2018

jueves, 28 de diciembre de 2017

Helvéticas: Talleres de invierno



En enero comenzamos edición de invierno de los talleres de Helvéticas; mi proyecto personal y profesional de formación en escritura. Primero fui alumna, después profe, y desde hace casi dos años soy también la coordinadora de la Escuela (co-coordinadora, mejor dicho...).

He crecido en Helvéticas; sus talleres Escribo, luego soy y Al otro lado del espejo desencadenaron los primeros cambios que me han conducido hasta donde estoy ahora; no es un sitio mejor que el de nadie, pero sí es único porque es el mío.

Gracias a Helvéticas y a Silvia Nanclares (que impartía entonces las clases) yo empecé a visualizar todo lo que había en mí de único y especial; esas pequeñas perlas que anidan en los rincones de cada vida cotidiana. 

Ahora soy yo quien trata de pasar el legado; de trasmitir la llama a quienes pican en nuestra puerta.

En enero ofertamos grupos de todos nuestros talleres: escritura autobiográfica, creación de personajes, dramaturgia, autoficción... Y también plazas en El cuarto de escribir, una opción de aprendizaje individual y personalizado. Además continuamos con las Doulas, un servicio de acompañamiento en proyectos de escritura.

Para mí Helvéticas es como un sueño: un proyecto que me permite unificar dos grandes pasiones que son la escritura y la enseñanza. Me ha llevado mucho tiempo identificarlas, por eso ahora persevero en ellas como un verdadero acto de resistencia. 

En Helvéticas he aprendido que no es suficiente con adorar el canon, hay que remangarse bien y sumergirse en el barro hasta las rodillas. Ensuciarse y chapotear. Incendiar el castillo con sus señorES feudalES dentro. Por eso no basta con leer. La escritura (más que la lectura, por sí sola) nos enciende la chispa y las ganas. No de repetir como loros, no de aprender fechas y coleccionar títulos. De construirnos UNA CASA NUEVA Y PROPIA, y quedarnos a vivir en ella. 




sábado, 23 de septiembre de 2017

sábado, 2 de septiembre de 2017

Y esto era lo que en realidad necesitaba hoy

Diez años en cinco puntos

1. En 2008 yo estaba muy enfadada. Leía la prensa todos los días, a primera hora, cuando llegaba al trabajo. Aún no usaba redes sociales. Pero argumentaba duramente con cualquiera que se prestara; lo hice muchas veces en este blog, y de aquella ira quedan buenos ejemplos en el archivo de esa época.

2. A partir de 2010, más o menos, dejé de enfadarme. Dejé de argumentar. No creo que fuera una decisión consciente. La política desapareció de mi vida como una actividad diaria, como un empleo y una militancia con siglas determinadas; y esto sí que fue algo voluntario y meditado. Mi activismo interior no disminuyó, pero de alguna forma me relajé. Ya no sentía la necesidad de enfadarme, ni de argumentar o convencer a nadie. Empezó a ser algo así como pensar: Si tengo que convencerte de esto... es que ni siquiera me interesa lo que pienses, no quiero hablar contigo. Dejé de hacer pedagogía.

3. No leo la prensa. Ni veo tertulias políticas en televisión. Los únicos debates y polémicas que me llegan, lo hacen a través de redes sociales, por mensajes y enlaces de gente individual y más o menos cercana. De hecho, estoy en contra del periodismo, tal y como actualmente se practica: me parece una fábrica de amarillismo y espectáculo. Un cuarto poder acorde con el sistema al que retroalimenta: uno en el que todo puede ser comprado, y por tanto también vendido.

4. Se me ocurre lo siguiente. Ahora que estoy leyendo El cuento de la criada, ahora que por primera vez en casi diez años, me veo en la tesitura de volver a enfadarme y argumentar (cuando lo que quisiera es seguir navegando en Pinterest)... Ahora, un experimento de ciencia ficción. Estoy pensando que si todos nuestros hermanos, nuestros novios, nuestros padres, primos y amigos, si todos ellos pudieran vivir, durante un solo día de sus vidas, uno solo, sintiendo y viviendo como si fueran una mujer, si pudieran experimentar el mundo desde la perspectiva y el lugar del mundo que ocupara esa mujer... quizá entonces no sería necesario argumentar mucho más. Mostrar en vez de explicar. No pienso en esas películas tontas en las que Mel Gibson se ve obligado a depilarse las piernas... aunque también. Me refiero a una experiencia completa, holística. Se me ocurre que si tal cosa fuera posible, entonces nuestros padres, nuestros hermanos, primos, novios y amigos podrían sentir algo más que el impacto de la cera caliente sobre la piel; todos ellos, de una vez, experimentarían el dolor más allá de la cera. Los abusos, los contactos físicos y virtuales no buscados, sino impuestos; en los medios de transporte, en el trabajo, dentro de la familia. Todas las preguntas, todas las miradas, todas las presencias (políticas, médicas, epistémicas) sobre sus cuerpos. O simplemente el temor de que sea demasiado de noche, y haya poca gente para volver a casa. La necesidad constante de demostrar: lo que se vale, lo que se sabe, lo que se puede. Se verían también obligados a escuchar las explicaciones y las lecciones constantes de quienes les rodean, claro. Y además entenderían cuál es el verdadero significado, por ejemplo, de la palabra culpa... Me agota argumentar. Pero se me ha ocurrido que si por un solo día esto fuera posible, entonces ellos podrían al fin sentir en sus cuerpos un poco (24 horas, en definitiva) de esa herida profunda que nos atraviesa a nosotras todos y cada uno de los días de nuestras vidas. Esa vieja herida, que es nuestra, de cada una (no existe una sola mujer que no haya sido agredida de algún modo, a lo largo de su vida, por el solo hecho de ser mujer), y que nunca puede llegar a curarse del todo porque además de ser de cada una es también de todas las demás. De las que nos rodean y también de las que nos precedieron. Por eso es una herida vieja que en muchos casos está ulcerada. Por eso. Esa vieja herida que consiste en ser mujer: en portar sobre tu cuerpo todas las humillaciones, las violaciones, las burlas y las difamaciones que las demás tuvieron que soportar antes. En algún momento. En algún lugar. Porque el cuerpo, resulta, no es algo solo individual, y además siempre recuerda... Al fin podrían entender de qué hablamos; y también de qué callamos.

5. No he seguido el caso Juana Rivas este verano. La verdad es que evito leer sobre cualquier caso que tenga que ver con la llamada violencia de género. Me abre esa herida, soy así de sensible. El dolor me sobresalta y en cosa de un rato ya estoy otra vez cargando sobre mis hombros con todo el sufrimiento de los últimos milenios. Y también porque no quiero argumentar; me cansa, me enfada y no me hace más feliz. Pero hoy, sí, he terminado leyendo la entrevista de El País al ex marido de Juana Rivas; y me he enfadado. Por el contenido de la entrevista, y por el tratamiento periodístico. No la conozco a ella, ni los detalles de su historia, pero un maltratador nunca debería ser colocado al mismo nivel de autoridad moral que su víctima, y eso es lo que hace esta entrevista. ¿Alguien se imagina una entrevista similar al culpable de un asesinato no sexista? Y por otro lado, volviendo a Margaret Atwood y sus criadas, hay un sesgo en todo esto que me preocupa: cuando la prensa hace sensacionalismo con estos casos, cuando se forma un circo mediático de compra-venta de sucesos, lo que pasa deja de importarnos; los protagonistas se convierten en muñecos, son otros, distintos de nosotros, a los que les suceden estas cosas. Solo que nosotras sabemos que no; nosotras sabemos que las otras siempre somos nosotras... Y ya, paro de hacer pedagogía: ya sabes, si tengo que convencerte de esto (de esto, para lo que no tengo ni palabras...) es que no me interesa lo que pienses.

lunes, 10 de abril de 2017

jueves, 9 de marzo de 2017

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